Cómo Mitigar Daños y Perdidas en las Construcciones

La Asociación Dominicana de Mitigación
de Desastres (ADMD)
es una Organización No Gubernamental
(ONG) establecida para asegurar
la viabilidad a mediano y largo plazo
de las actividades de reducción de vulnerabilidad,
auspiciado originalmente
por el Proyecto de Mitigación de Desastres
en el Caribe, financiado por la
USAID y ejecutado por la Organización
de Estados Americanos (OEA)
en once países del Caribe.

La ADMD está regida por una Junta Directiva
compuesta por empresas privadas y
ONG Dominicanas que comparten el
compromiso de crear una cultura de
mitigación de desastres tanto entre
empresas como en comunidades en
zonas de alto riesgo de huracán, terremoto,
inundación y derrumbe. Ejecutamos
actividades enfocadas en la
etapa anterior a los desastres, así
como también de apoyo a las autoridades,
ya que una población informada
responde adecuadamente ante los
desastres. Las actividades incluyen:

Coordinación y Comunicación InterInstitucional;
Información sobre los
riesgos actuales del país y las mejores
técnicas para prevenir mayores
daños y pérdidas; Capacitaciones y
Consultorías; Educación comunitaria;
y, Co-financiamiento de pequeñas
obras o iniciativas comunitarias.

En aras de proveer información
útil al sector de la construcción y motivar
a que se implementen medidas de
prevención, mitigación y preparación,
la ADMD les recuerda que los vientos
huracanados pueden alcanzar 90 metros
por segundo, las precipitaciones
800 milímetros en 24 horas y la inundación
costera, hasta 8 metros por encima
del nivel normal del mar por la
costa; tomando en cuenta que nuestra
ciudad carece de un sistema adecuado
de drenaje, las vías públicas
quedarían obstruídas por las aguas lluvias
que no encuentren salida… Frente
a este tipo de escenario que muy posiblemente
podría presentarse entre
los meses de Agosto y Octubre, ¿cómo
debería su empresa adoptar los procedimientos
y las prácticas de contingencia
para asegurar la autosuficiencia
en capacidad de respuesta a problemas
que podrían surgir (teniendo o
no disponible las herramientas apropiadas
y los miembros de las brigadas
de emergencia)?

Por si acaso todavía no visualiza
los daños probables… imagínese que
la primera planta de un edificio –o en
una obra lista para entregar o en su oficina-
esté inundada con dos pies de
agua por las lluvias acumuladas en las
calles, debido a la falta de drenaje y
las ventanas han sido rotas por el/los
objetos que los vientos huracanados
han tirado contra la estructura y, como
consecuencia, los vientos y las lluvias
torrenciales han destruido los muebles,
los equipos eléctricos, los archivos
que guardan documentos, y hasta
los pisos y el alambrado eléctrico
que tendrán que ser sustituidos. Para
evitar que esta situación se de, qué
puede ir haciendo desde ya para minimizar
la posibilidad de daños, pérdidas
e interrupción de servicio en caso de
huracán?

Lo anterior no es una exageración,
solo representa un escenario probable.
Según las investigaciones del
Ing. Antonio Cocco Quezada,
Meteorólogo Dominicano reconocido
internacionalmente, el Huracán David
Construexpo Marzo 2002 28
del 1979, que alcanzó categoría 4 en la Escala
Saffir-Simpson, atravesando el país
desde Santo Domingo hasta Elías Piña
causando inundaciones a nivel nacional,
el cierre del puerto de Haina y el sector
industrial de Herrera durante cuatro meses
al haber tumbado las grúas de las
navieras, representa el huracán típico
para la R. D. en cuanto a categoría, trayectoria
y capacidad destructiva. En adición,
el Dr. William Gray de la Universidad
de Colorado ha advertido sobre el
hecho de que el Caribe cíclicamente es
afectado por leves alzas de temperatura
en el Norte Atlántico, las cuales duran
aproximadamente 30 años. Actualmente
estamos dentro de uno de esos ciclos. Se
calcula que por la gran actividad ciclónica
que genera esas variaciones en temperatura
de mar, nos tocan unos 24 años más
de temporadas ciclónicas muy activas.
Por lo tanto lo apropiado es tomar medidas
para proteger los puntos débiles de
sistemas y de estructuras.
Deben recordar que a partir de tres
pisos de elevación los vientos
huracanados suben una o más categorías
sobre la del nivel de superficie. Esto
es especialmente crítico para el tendido
eléctrico, equipos repetidores para sistemas
de comunicación y las instalaciones
a cientos de metros por encima del
nivel del mar. Los techos, los marcos de
ventanas y puertas deben estar diseñados
para resistir vientos de por lo menos
210 kms por hora. Igualmente las
protecciones que se instalen, como puertas
corredizas metálicas, deben demostrar
una capacidad igual o mayor de
resistencia. Las edificaciones con
parqueos soterrados deberían contar
con suficiente drenaje para evitar la
inundación y la pérdida de vidas y de
vehículos estacionados. En zonas propensas
a inundación, sea costeras o cerca
de cañadas o ríos, es crucial enfatizar
la elevación sobre el nivel de
inundación de la planta física.

 

Cualquier
consulta referente a las cargas de los
vientos a estructuras se puede hacer con
el grupo GE2/INTEC responsables de
actualizar el Código de Viento para la
R. D. contactando a su Director el Ing.
Daniel Comarazami (567-9271 ext. 252)
e-mail danielc@mail.intec.edu.do
El sector de la construcción también
tiene que tomar muy en cuenta el
riesgo sísmico.

Del 24 al 27 de Julio del
2001, se celebró la Conferencia Internacional
Sobre Reducción de Riesgo
Sísmico en la Región del Caribe y el II
Seminario Dominicano de Ingeniería
Sísmica realizado en Santiago de los Caballeros
con el auspicio del CODIA,
SODOSISMICA, SEOPC, Defensa
Civil y UPADI. Entre los detalles más
destacados al respecto del riesgo sísmico
y la vulnerabilidad sísmica de la República
Dominicana, están los resultados
de las investigaciones sobre la Falla Septentrional,
la cual ya lleva más de 800
años acumulando energía, que pudiera
liberarse en cualquier momento (el período
de retorno es de 800 – 1,000 años).
Estimaron que su próximo terremoto podría
tener un epicentro a menos de 5 kilómetros
de profundidad, generando un
sismo de aproximadamente 8.0 en la Escala
de Richter. Se presentaría un desplazamiento
lateral de 3 a 4 metros en
un lapso de 30 a 80 milisegundos. Las
aceleraciones máximas esperadas podrían
estimarse entre .35 y .5 g, lo cual
sería catastrófico.

El Presidente de SODOSISMICA,
Ing. Héctor O´Reilly, llamó la atención
sobre algunos diseños no apropiados, la
falta de control de calidad y supervisión
de algunas obras, la falta de estudios de
suelo de por lo menos 30 metros de profundidad
para algunas obras significativas,
en adición a la fé ciega de muchos
en los resultados de programas de
computadoras, sin manejar las variables
y los criterios para evaluar los resultados
producidos.

 

Cualquier consulta respecto
a ingeniería sismo-resistente se
puede hacer contactando al Ing.
O´Reilly al 682-7268, e-mail
sodosísmica@codetel.net.do y
obras.obinsa@codetel.net.do .
En adición, el Dr. Paul Mann de
la Universidad de Texas ha preparado
un documento en español, con la colaboración
del Ing. Luis Peña sobre el
Riesgo Sísmico de la Falla Septentrional
y preparación para terremotos en
la RD, que se puede accesar en la dirección:
www.ig.utexas.edu:88/
research/projects/caribbean/
publications/eqprep.htm

Por el hecho de que la República
Dominicana se encuentre en el borde
de la Placa de Norteamérica y la Placa
del Caribe, el país está expuesto a por
lo menos un terremoto de 8.0 en la escala
de Richter cada siglo, y de terremotos
de menor magnitud cada 30 a 70
años. Los terremotos no dan previo
aviso y sólo duran segundos. Recuerden
que la mayoría de las muertes se
deben a inhalación del humo producido
por incendios como resultado de
explosiones, cortos circuitos y otros.
En el caso de un terremoto de 7.0 a
menos de 10 kms. de profundidad cerca
de la costa de Santo Domingo, por
ejemplo, en el sector industrial de
Haina se podrían manifestar los siguientes
daños:

CE4 28 3/25/02, 1:44 PM
Construexpo Marzo 2002 29
Este cuadro obligaría a la evacuación
inmediata de la zona mientras
cada empresa y comunidad
trate de manejar las contingencias
que se hayan presentado, las cuales
incluyen incendios, daños o
pérdida (por fuego o agua) de bienes,
equipos, inventario, títulos de
propiedad, documentación financiera,
en adición a la urgencia de
buscar, rescatar y atender a los heridos.
Si su empresa no cuenta con
un Plan de contingencia actualmente,
o a la luz de los escenarios presentados
usted piensa que el que
posee no es suficiente, contáctenos
para facilitarle orientación y documentación
cortesía del Proyecto
Impacto del FEMA a través de la
Asociación Dominicana de Mitigación
de Desastres (ADMD), teléfonos
508-2596 y 533-8024, fax
535-4680 y correo electrónico
m.desastre@codetel.net.do ; donde
también está a la venta un disco
compacto con importantes ponencias
y publicaciones sobre
Ingeniería Sismo-Resistente.
Es la opinión de expertos de
la Agencia Federal de Manejo de
Emergencias (FEMA) de los Estados
Unidos y de la ADMD de que
los escenarios presentados son representaciones
conservadoras del
impacto probable de un huracán o
terremoto en la República Dominicana.
Urge asegurarles que el país
corre un gran riesgo y una gran
vulnerabilidad a ambos fenómenos,
por lo que se justifica que
cada organización, empresa y comunidad
tome las medidas de prevención
necesarias y desarrolle su
plan de contingencia para manejar
efectivamente los próximos
eventos y reducir los daños y las
pérdidas probables. Recuerden
exigir una evaluación y actualización
de su póliza de seguro cada
año y de procurar una cobertura
adicional para proteger el capital
y las inversiones (la cláusula de
¨Fuerza Mayor¨ solo protege al
banco del monto del saldo
insoluto)

By |2018-10-23T20:44:00+00:00octubre 23rd, 2018|Artículos y documentos|Sin comentarios

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La Asociación Dominicana de Mitigación de Desastres (ADMD) es una Organización No-Gubernamental sin fines de lucro, auspiciado originalmente por el Proyecto de Mitigación de Desastres en el Caribe (PMDC),

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